Consejos para conducir por Marruecos
Actualizado · julio de 2026
Conducir por Marruecos puede parecer complicado antes de llegar, sobre todo si es tu primera vez en el país, pero también puede ser una de las mejores formas de hacer una ruta por libre. Tener coche te permite llegar a pueblos, gargantas, kasbahs, miradores y zonas del sur que no siempre son fáciles de visitar en transporte público.
Eso sí, antes de alquilar coche en Marruecos conviene saber cómo son las carreteras, qué documentación necesitas, cómo funcionan los controles policiales, qué tipo de seguro revisar y qué precauciones tener en ciudades, pueblos o zonas más rurales. No es un país imposible para conducir, pero sí requiere calma, atención y sentido común.
En esta guía reunimos nuestros consejos para conducir en Marruecos basados en la experiencia de preparar y recorrer una ruta por el sur del país y la Ruta de las Mil Kasbahs. La idea es ayudarte a decidir si te compensa moverte en coche, qué tener en cuenta antes de reservar y cómo viajar con más tranquilidad.
Por qué alquilar coche en Marruecos
Alquilar coche en Marruecos puede ser una de las mejores decisiones si quieres hacer una ruta por libre y moverte con calma. En las ciudades grandes no siempre lo vas a necesitar, pero cuando sales hacia el sur, empiezas a recorrer carreteras entre pueblos, kasbahs, palmerales y montañas, el coche te da una libertad que cambia mucho el viaje.
Para nosotros, esa es la gran ventaja: poder parar cuando aparece un mirador, desviarte a un pueblo que no tenías previsto, hacer fotos sin prisas o ajustar el día según el ritmo de la ruta. En Marruecos hay muchos trayectos que no son solo un desplazamiento, sino parte de la experiencia, especialmente si viajas por zonas como Ouarzazate, el valle del Dadès, Ait Ben Haddou o la Ruta de las Mil Kasbahs.
Eso no significa que haya que alquilar coche sin pensarlo. Antes de reservar, conviene comparar bien precios, condiciones, seguro, depósito, política de combustible y opiniones de la compañía. A veces una oferta muy barata puede acabar saliendo menos cómoda si las condiciones no están claras o si el seguro tiene demasiada franquicia.
Si tu idea es recorrer Marruecos a tu ritmo, sobre todo fuera de las grandes ciudades, el coche puede compensar mucho. La clave está en elegir bien el alquiler, conducir con calma y no intentar abarcar más kilómetros de los razonables cada día.
Cómo son las carreteras en Marruecos
Una de las dudas más habituales antes de conducir por Marruecos es saber qué tal están las carreteras y si hace falta alquilar un 4×4. En nuestro caso, para hacer una ruta por el sur del país no lo necesitamos. Alquilamos un coche pequeño y pudimos hacer todo el recorrido sin problema.
En general, las carreteras nos parecieron bastante correctas, sobre todo en los tramos principales. La mayoría eran de doble sentido y se conducían bien, aunque en algunas zonas encontramos partes algo comidas por la arena, algún tramo más irregular o puntos donde había que reducir la velocidad. Nada que nos complicara el viaje, pero sí detalles que conviene tener presentes.
El único momento en el que usamos un 4×4 fue para entrar en zonas del desierto, donde el terreno ya no tiene nada que ver con una carretera normal. Para una ruta por asfalto entre ciudades, pueblos, kasbahs, gargantas y valles, un coche normal puede ser suficiente si no te sales de las rutas habituales.
Lo que más cambia respecto a conducir por España no es tanto el estado de la carretera, sino el ritmo. En una misma ruta puedes encontrarte pueblos, curvas, controles policiales, camiones lentos, motos, peatones o animales cerca del arcén. Por eso los trayectos suelen llevar más tiempo del que parece cuando miras el mapa.
Si vas a recorrer zonas como Ouarzazate, el valle del Dadès, las Gargantas del Todra, Ait Ben Haddou o la Ruta de las Mil Kasbahs, lo mejor es no llenar demasiado los días. En Marruecos muchos desplazamientos también forman parte del viaje: aparecen paisajes, pueblos y paradas que no siempre tenías previstas, y merece la pena dejar algo de margen para disfrutarlos.
Documentación, normas y controles policiales
Para conducir por Marruecos necesitas llevar siempre tu carnet de conducir en vigor. Si tienes permiso español y viajas como turista, es habitual que las empresas de alquiler acepten el carnet nacional, pero nosotros llevaríamos también el Permiso Internacional de Conducción para evitar dudas o problemas.
La DGT recomienda llevar el Permiso Internacional cuando vas a conducir fuera de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo. Marruecos entra en ese caso, así que, aunque algunos viajeros hayan alquilado coche solo con el carnet español, la opción más prudente es llevar los dos: carnet español en vigor y permiso internacional.
Además del carnet, lleva siempre el pasaporte a mano. El DNI español no sirve para entrar en Marruecos, así que el documento importante durante el viaje será el pasaporte. También conviene tener localizados el contrato del alquiler, la documentación del vehículo y el seguro, porque pueden pedírtelos en algún control o si surge cualquier incidencia.
En carretera es bastante habitual encontrar controles policiales, sobre todo al entrar o salir de pueblos, cerca de cruces importantes o en rutas con más movimiento. Antes del viaje habíamos leído experiencias de otros viajeros que hablaban de controles incómodos, multas poco claras o situaciones algo tensas, así que íbamos con cierta duda.
Nuestra experiencia, sin embargo, fue tranquila. Nos pararon en algún control, nos pidieron la documentación y, después de revisarla, seguimos sin problema. Lo mejor es reducir la velocidad al acercarte, esperar la indicación del agente, tener los papeles a mano y actuar con normalidad.
También hay bastantes controles de velocidad, tanto en carreteras principales como cerca de pueblos, cruces, entradas a ciudades o tramos donde cambia el límite. No siempre son radares fijos; muchas veces son agentes en la carretera revisando la velocidad de los vehículos.
Durante la ruta nos pasó varias veces que algún coche que venía de frente nos hacía luces. Allí suele ser una forma bastante habitual de avisar de que hay policía o algún control más adelante. Aun así, lo mejor es no confiarse y respetar siempre los límites, porque los controles de velocidad son frecuentes.
Qué esperar al conducir por Marruecos
Lo que más notamos al conducir por Marruecos es que tienes que estar mucho más pendiente de lo que pasa alrededor. No es una experiencia para ir con el piloto automático puesto: hay que mirar bien alrededor, dejar margen y no fiarse demasiado de los tiempos que marca el GPS.
En muchas zonas la carretera se comparte con coches, camiones, motos, peatones, carros, animales y vehículos que se incorporan sin demasiada prisa. Al principio puede chocar un poco, pero cuando entiendes el ritmo, te adaptas rápido. Lo importante es no tener prisa, anticiparte y dejar espacio.
En las carreteras principales se conduce bastante bien y el ritmo suele ser fluido. El cambio se nota sobre todo al pasar por pueblos, donde puedes encontrarte badenes, niños saliendo de la escuela, gente caminando cerca del arcén, motos adelantando o coches parando casi en cualquier sitio. Por eso, aunque una ruta parezca corta en el mapa, muchas veces acaba llevando más tiempo del previsto.
También hay que acostumbrarse a una forma de conducir algo más flexible. Algunos adelantamientos pueden parecer apurados, hay coches que circulan despacio por el arcén y en ciertos cruces no siempre queda clarísimo quién tiene prioridad. Nosotros lo que hicimos fue conducir de forma defensiva, dejar pasar cuando hacía falta y no meternos en situaciones que no veíamos claras.
En ciudades grandes como Marrakech, Fez o Casablanca, la cosa cambia bastante. Ahí sí puede resultar más caótico y, sinceramente, si solo vas a visitar la ciudad, no creemos que compense tener coche esos días. Te recomendamos que lo cojas al salir hacia la ruta y devolverlo antes de entrar de lleno en una ciudad grande.
Fuera de las ciudades, en cambio, conducir por Marruecos se disfruta mucho más. Las carreteras del sur, los valles, las montañas y los pueblos pequeños tienen otro ritmo, y ahí es donde realmente se agradece tener coche propio. Solo intentaría no planificar días demasiado largos y asumir que, en Marruecos, el camino también forma parte del viaje.
¿Hace falta un 4×4 para conducir por Marruecos?
Para una ruta normal por Marruecos, no hace falta alquilar un 4×4. Nosotros creemos que esta es una de las dudas más habituales antes de preparar el viaje, sobre todo si quieres ir hacia el desierto, cruzar el Atlas o moverte por zonas más rurales, pero para la mayoría de itinerarios un coche normal es suficiente.
Las carreteras que conectan ciudades, pueblos, valles y zonas turísticas suelen estar asfaltadas, aunque no siempre estén perfectas. Puede haber tramos con baches, obras, arcenes irregulares o zonas donde conviene bajar bastante la velocidad, pero eso no significa que necesites un todoterreno.
Un coche pequeño o compacto puede ir bien si vais dos personas y no lleváis demasiado equipaje. Si el viaje es largo, vais a hacer muchos kilómetros o queréis ir más cómodos por carreteras de montaña, nosotros elegiríamos al menos un coche algo más amplio y con buen maletero. No por necesidad extrema, sino porque se agradece mucho en trayectos largos.
El 4×4 solo lo vemos necesario si tienes pensado meterte por pistas sin asfaltar, hacer rutas muy concretas por zonas remotas o llegar por tu cuenta a alojamientos en medio del desierto donde el acceso no sea sencillo. En esos casos, antes de reservar, lo mejor es preguntar directamente al alojamiento o a la empresa de alquiler si realmente hace falta.
Para ir a Merzouga, por ejemplo, no necesitas un 4×4 si vas por carretera hasta el pueblo o hasta el punto de encuentro que te indique el alojamiento. Muchas excursiones al desierto ya incluyen el traslado final en 4×4 desde una zona accesible, así que alquilar un todoterreno solo para eso normalmente no compensa.
Nuestro consejo sería no pagar de más por un 4×4 si no lo vas a usar de verdad. Es más caro, consume más y en ciudades o parkings puede ser menos práctico. Para una primera ruta por Marruecos, priorizaríamos un coche cómodo, con aire acondicionado y una empresa de alquiler fiable.
Alquilar coche en Marruecos: qué revisar antes de reservar
Alquilar coche en Marruecos es bastante sencillo, pero aquí sí conviene mirar bien antes de reservar. No nos quedaríamos solo con el precio más barato, porque a veces la diferencia está en la letra pequeña: seguro, franquicia, depósito, política de combustible, kilometraje o condiciones de recogida.
Para comparar opciones, nosotros miraríamos primero en un comparador tipo Discover Cars, porque te permite ver diferentes compañías, precios, condiciones y opiniones en un mismo sitio. Aun así, antes de reservar, no te quedes solo con el precio final: entra en los detalles de la oferta y revisa bien qué incluye.
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Antes de reservar, revisa precios, franquicia, depósito, política de combustible y opiniones de la compañía. En Discover Cars puedes comparar varias opciones en un mismo sitio y elegir la que mejor encaje con tu ruta.
Lo primero que comprobaríamos es el seguro básico, la franquicia y el depósito que te van a bloquear en la tarjeta. Hay coches que parecen muy baratos al principio, pero luego tienen una franquicia alta o unas condiciones poco claras. También revisa si incluye kilometraje ilimitado, asistencia en carretera y cancelación gratuita.
Otro punto importante es la empresa de alquiler. Si reservas a través de un comparador, no mires solo la nota general: lee opiniones recientes y fíjate especialmente en lo que dice la gente sobre la recogida del coche, la devolución, los bloqueos de dinero en la tarjeta y posibles cargos posteriores.
También merece la pena pensar bien dónde recoger y devolver el coche. Si vas a empezar la ruta al salir de Marrakech, Fez, Tánger o Casablanca, puede ser más cómodo recogerlo en el aeropuerto o en una oficina fuera del centro. Meterte con el coche por una zona con mucho tráfico nada más llegar no es la mejor forma de empezar el viaje.
Antes de llevarte el coche, revisa bien la carrocería, los cristales, las ruedas, las luces y el interior. Haz fotos y vídeos desde todos los ángulos, incluso aunque el empleado parezca tenerlo todo controlado. Es algo que haríamos en cualquier país, pero en Marruecos todavía más, porque luego te evita discusiones si al devolverlo aparece algún roce que ya estaba ahí.
También comprobaría que el coche lleva rueda de repuesto o kit antipinchazos, chaleco, triángulos y la documentación del vehículo. Si vas a hacer muchos kilómetros o pasar por zonas más rurales, no está de más preguntar qué hacer en caso de avería y guardar el teléfono de asistencia antes de salir.
Nuestro consejo es reservar con algo de margen, comparar bien y no elegir solo por precio. Para una ruta por Marruecos, compensa más pagar un poco más por una empresa fiable y unas condiciones claras que ahorrarte unos euros y empezar el viaje con dudas.
Seguro del coche, franquicia y depósito
Esta es una de las partes que más conviene mirar antes de alquilar coche en Marruecos. Muchas veces nos fijamos solo en el precio por día, pero lo que realmente puede cambiar mucho la reserva es el seguro, la franquicia y el depósito que te bloquean en la tarjeta.
La mayoría de coches de alquiler incluyen un seguro básico, pero eso no significa que estés cubierto al 100% ante cualquier daño. Normalmente existe una franquicia, que es la cantidad máxima que podrías tener que pagar si el coche sufre algún golpe, arañazo o daño cubierto por el seguro. Por eso es importante revisar bien la cifra antes de reservar.
También hay que mirar el depósito. En Marruecos, como en otros países, la empresa de alquiler suele bloquear una cantidad en la tarjeta de crédito al recoger el coche. Ese dinero no te lo cobran si todo va bien, pero queda retenido hasta después de la devolución. Si el depósito es muy alto, puede ser un problema si viajas con presupuesto ajustado o si tu tarjeta tiene poco límite.
Nosotros intentaríamos elegir una reserva con condiciones claras: franquicia razonable, depósito asumible, política de combustible bien explicada y opiniones recientes positivas sobre la devolución del coche. Si una oferta parece demasiado barata pero tiene una franquicia altísima o condiciones confusas, preferimos descartarla.
En comparadores como Discover Cars puedes filtrar y comparar este tipo de condiciones antes de reservar. No te quedes solo con el precio final: entra en los detalles de cada coche y revisa qué incluye, cuánto te bloquean y qué pasa si hay algún daño.
Sobre contratar cobertura extra, depende bastante de cada viaje y de tu forma de viajar. Si vas a hacer muchos kilómetros, cruzar zonas de montaña o simplemente quieres ir más tranquilo, puede compensar pagar algo más por una cobertura más completa. Si decides no hacerlo, al menos asegúrate de tener claro qué pagarías en caso de golpe o arañazo.
Antes de empezar la ruta, haz fotos y vídeos del coche por fuera y por dentro, incluyendo ruedas, cristales, bajos visibles, salpicadero y nivel de combustible. No cuesta nada y puede ahorrarte discusiones al devolverlo. Si ves algún roce que no aparece marcado en el contrato, pide que lo añadan antes de irte.
Gasolineras, combustible y pagos
En nuestra ruta por Marruecos no tuvimos la sensación de ir apurados con la gasolina, pero sí conviene no esperar a estar en reserva para repostar. En las carreteras principales y cerca de ciudades o pueblos grandes suele haber gasolineras con bastante frecuencia, pero en zonas más rurales, de montaña o camino al desierto las distancias pueden hacerse más largas.
Nuestro consejo es repostar cuando bajes de medio depósito y veas una gasolinera cómoda. No hace falta obsesionarse, pero tampoco tiene mucho sentido apurar si después tienes por delante un tramo largo por el Atlas, el sur del país o una carretera secundaria.
Si estás preparando una ruta parecida, te puede ayudar tener localizadas las zonas principales del recorrido antes de salir. En nuestro caso, llevar el mapa guardado nos vino bien para calcular mejor los tramos largos y no apurar demasiado el depósito.
La mayoría de coches de alquiler en Marruecos suelen ser diésel o gasolina, así que antes de salir de la oficina confirma bien qué combustible usa el coche. Parece una tontería, pero entre el cansancio del viaje, las prisas y los nombres en otro idioma, es mejor preguntarlo y tenerlo claro desde el principio.
En muchas gasolineras te atiende directamente un empleado, así que normalmente no tendrás que servirte tú. Aun así, revisa que el surtidor esté a cero antes de empezar y comprueba el importe final antes de pagar.
Sobre el pago, en gasolineras grandes y zonas turísticas es habitual poder pagar con tarjeta, pero no lo daríamos por hecho siempre. Llevar algo de efectivo en dirhams es muy recomendable, especialmente si vas a pasar por pueblos pequeños, carreteras secundarias o zonas menos turísticas. También viene bien llevar una tarjeta para viajar y pagar en otra moneda, sobre todo si vas a pagar alojamientos, gasolina o compras durante la ruta.
También revisa la política de combustible del alquiler. Lo más normal suele ser recoger el coche lleno y devolverlo lleno, porque es más fácil de controlar y evita cargos raros. Antes de devolverlo, intenta repostar cerca de la oficina o del aeropuerto y haz una foto del marcador de combustible por si acaso.
En general, repostar en Marruecos es fácil, pero merece la pena ser un poco previsor. Con el depósito controlado, algo de efectivo y la política de combustible clara, es una parte del viaje que no debería darte problemas.
Aparcar en Marruecos
Aparcar en Marruecos depende muchísimo del lugar. En pueblos pequeños o zonas rurales suele ser bastante sencillo, pero en ciudades grandes, medinas y zonas turísticas puede ser más caótico. No siempre hay parkings claros como los que tendrías en Europa, y muchas veces acabas dejando el coche en un aparcamiento vigilado, una calle controlada por un guardacoches o una zona habilitada cerca del centro.
Algo bastante habitual es que aparezca una persona indicando dónde aparcar o ayudándote a colocar el coche. A veces son parkings oficiales o vigilados, y otras veces simplemente alguien que controla ese espacio. Nosotros lo veríamos como algo bastante normal en Marruecos: preguntas el precio antes de dejar el coche, pagas una cantidad razonable en dirhams y listo. Suele ser poco dinero, pero mejor confirmarlo antes para evitar malentendidos.
También conviene fijarse en las señales y en los bordillos pintados. Si ves una señal de prohibido aparcar o bordillos marcados en rojo, amarillo o rojo y blanco, mejor buscar otro sitio, aunque alguien te diga que puedes dejarlo ahí. Al final, si hay multa o retiran el coche, la responsabilidad será tuya.
En ciudades como Marrakech, Fez o Casablanca, no creemos que compense moverse con coche por el centro. Si vas a dormir dentro o cerca de una medina, lo mejor es preguntar al alojamiento dónde dejar el coche antes de llegar. Muchos riads no tienen acceso directo en coche, pero suelen indicarte un parking cercano, una puerta de entrada cómoda o una zona donde descargar el equipaje.
En medinas grandes, especialmente en Fez o Marrakech, lo normal es dejar el coche fuera y entrar andando o en taxi. A veces el navegador intenta meterte por calles estrechas o zonas donde no merece la pena complicarse. Si ves que la ruta se vuelve rara, mejor parar, revisar bien el camino y no forzar el acceso con el coche.
Para visitas cortas, miradores o paradas en carretera, normalmente no tuvimos grandes problemas. Aun así, intentaríamos no dejar objetos visibles dentro del coche, especialmente mochilas, cámaras o bolsas. Es un consejo bastante básico, pero en una ruta larga es fácil relajarse y dejar cosas a la vista sin pensar.
Si tienes el alojamiento reservado, una de las mejores cosas que puedes hacer es escribirles antes y preguntar directamente por el parking. Y si todavía estás comparando dónde dormir, merece la pena consultar alojamientos con parking o buena ubicación para llegar en coche, sobre todo si vas a dormir cerca de una medina o en una ciudad grande. Esa información ahorra bastantes vueltas, especialmente al llegar cansado después de conducir.
En resumen, aparcar en Marruecos no nos pareció complicado, pero sí requiere adaptarse un poco. Lleva algo de efectivo, pregunta el precio antes, evita zonas dudosas o prohibidas y apóyate en los alojamientos cuando vayas a dormir en ciudades o medinas.
Consejos finales para conducir por Marruecos
Si tuviéramos que resumirlo, diríamos que conducir por Marruecos es más fácil de lo que puede parecer antes de ir, pero también más intenso que conducir por una carretera europea cualquiera. No porque sea un caos constante, sino porque siempre pasan cosas: un pueblo que aparece de repente, un badén, un control policial, una moto adelantando, alguien cruzando o un paisaje que te hace querer parar.
Por eso, más que ir con miedo, lo importante es ir con margen. No planifiques los días al límite ni confíes demasiado en que los tiempos del GPS se van a cumplir al minuto. En Marruecos los trayectos muchas veces se alargan, ya sea por el tráfico, por los pueblos, por las curvas del Atlas o simplemente porque te apetece parar a hacer una foto o tomar un té.
Antes de salir cada día, nosotros revisaríamos la ruta por encima: cuántas horas reales tienes por delante, si vas a cruzar algún puerto de montaña, si hay pueblos grandes en medio o si pasarás por zonas más aisladas. No hace falta llevarlo todo medido al milímetro, pero sí tener una idea clara de lo que te espera.
También llevaríamos siempre algo de efectivo, el móvil cargado, mapas offline descargados y la documentación del coche a mano. En los controles policiales normalmente todo es rápido si llevas los papeles localizados: pasaporte, carnet, contrato de alquiler y seguro. Tenerlo todo junto evita ponerte nervioso buscando cosas en la guantera.
Al conducir, lo mejor es no entrar en el ritmo de los demás si no lo ves claro. Si alguien adelanta de forma apurada, si un coche se pega demasiado o si una maniobra no te convence, deja espacio y sigue a lo tuyo. Conducir de forma defensiva en Marruecos no significa ir tenso, sino anticiparte un poco más.
Otra cosa que agradecerás es no apurar el depósito. Cuando veas una gasolinera cómoda y tengas medio depósito o menos, aprovecha. En las rutas principales no suele haber problema, pero en zonas de montaña, carreteras secundarias o camino al desierto es mejor no ir jugando con la reserva.
Y sobre el alquiler, no elegiríamos solo por precio. Mira bien la compañía, la franquicia, el depósito, la política de combustible y las opiniones recientes. Para una ruta por Marruecos, ir tranquilo con el coche vale mucho más que ahorrar unos euros en una reserva que no termina de convencerte.
Nuestra sensación final es que Marruecos se disfruta muchísimo en coche si aceptas su ritmo. Te da libertad para parar donde quieras, llegar a pueblos pequeños, cruzar paisajes enormes y salirte un poco de la ruta más típica. Solo hay que conducir con atención, dejar margen y entender que muchas veces el trayecto también es una de las mejores partes del viaje.
Preguntas frecuentes sobre conducir en Marruecos
¿Es seguro conducir por Marruecos?
Sí, en una ruta normal por Marruecos nos parece seguro conducir, siempre que vayas atento y no tengas prisa. No lo vivimos como un país peligroso para moverse en coche, pero sí diferente: hay más controles, más badenes, motos, peatones, animales y adelantamientos que pueden sorprender al principio.
¿Hace falta el permiso internacional para conducir en Marruecos?
La opción más prudente es llevar el carnet español en vigor y también el Permiso Internacional de Conducción. Aunque hay viajeros que han alquilado coche solo con el carnet español, la DGT recomienda llevar permiso internacional para conducir fuera de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo. Es barato, fácil de tramitar y puede evitar problemas con la empresa de alquiler o en un control.
¿Hace falta un 4x4 para conducir por Marruecos?
Para la mayoría de rutas por Marruecos no hace falta alquilar un 4x4. Con un coche normal puedes moverte por ciudades, pueblos, carreteras principales, valles y muchas zonas turísticas. Solo lo vemos necesario si vas a meterte por pistas sin asfaltar, zonas remotas o alojamientos con accesos complicados.
¿Necesito un 4x4 para ir al desierto de Merzouga?
No necesariamente. Para llegar a Merzouga por carretera o al punto de encuentro que te indique el alojamiento, normalmente basta con un coche normal. Muchas excursiones al desierto ya incluyen el traslado final en 4x4 o dromedario desde una zona accesible. Antes de pagar más por un todoterreno, pregunta al alojamiento si realmente lo necesitas.
¿Cómo son las carreteras en Marruecos?
Las carreteras principales suelen estar asfaltadas y se puede conducir bien, aunque no siempre están perfectas. Puedes encontrar baches, obras, arcenes irregulares, badenes y pueblos donde hay que bajar bastante la velocidad. En autopistas y carreteras principales el ritmo es más cómodo; en zonas rurales o de montaña conviene ir con más margen.
¿Hay muchos controles policiales y radares?
Sí, en Marruecos hay bastantes controles policiales, sobre todo en entradas y salidas de pueblos, cruces importantes y carreteras principales. Normalmente son rápidos si llevas la documentación a mano y respetas los límites. También puede haber radares y controles de velocidad, así que lo mejor es no correr.
¿Es recomendable conducir de noche en Marruecos?
Nosotros intentaríamos evitarlo, especialmente fuera de ciudades. De noche hay menos visibilidad y puedes encontrarte peatones, motos, animales, carros, badenes o vehículos sin buena iluminación. Si puedes organizar la ruta para llegar con luz, mucho mejor.
¿Qué hay que revisar antes de alquilar coche en Marruecos?
Antes de reservar, revisa bien la franquicia, el depósito, el seguro incluido, la política de combustible, el kilometraje, las opiniones recientes y las condiciones de recogida y devolución. Para comparar opciones, puedes mirar en Discover Cars, pero no te quedes solo con el precio: entra siempre en los detalles de la oferta.
¿Se puede pagar con tarjeta en gasolineras y parkings?
En gasolineras grandes y zonas turísticas suele ser posible pagar con tarjeta, pero no lo daríamos por hecho en todas partes. Para parkings, guardacoches, peajes pequeños o zonas rurales, llevar efectivo en dirhams es muy recomendable.
¿Merece la pena alquilar coche en Marruecos?
Sí, si quieres hacer una ruta fuera de las grandes ciudades. El coche te da libertad para llegar a valles, pueblos, zonas de montaña, miradores y lugares donde depender del transporte público sería más lento o complicado. Si solo vas a visitar Marrakech, Fez o Casablanca, probablemente no lo necesitas esos días.
